SALUD EMOCIONAL: NUEVAS PERSPECTIVAS EDUCATIVAS

📖 Artículo escrito y revisado por la pedagoga Sara Brito Padilla

            Cuando a un adulto se le pregunta qué le gustaría encontrar en los niños y jóvenes de hoy, dentro de un par de décadas, la mayoría coincidimos en hablar de cualidades importantes para la vida plena: personas respetuosas, con capacidad crítica, que tengan buena autoestima, sean felices...

        El desarrollo de todo esto requiere un trabajo de reflexión, autoconocimiento, autorregulación emocional, escucha...que se llevará a cabo si las experiencias vitales lo permiten, es decir, si el entorno lo promueve. Del mismo modo, el contexto puede limitar dicho desarrollo. Un enfoque educativo basado en el autoritarismo, la amenaza, el chantaje y la falta de atención hacia los menores, favorece una baja salud emocional. 

        Con frecuencia observo cómo somos bombardeados diariamente con el mensaje de que debemos mostrarnos felices, no llorar el público, ser fuertes y tener una actitud positiva. Considero que nuestra actitud es importante para afrontar las dificultades, pero la anestesia frente al dolor puede ser muy preocupante. 

    Muchas personas, especialmente los hombres, han sido privados de educación emocional, no permitiéndoles exteriorizar ningún sentimiento de dolor, sufrimiento...con lo que, algunas veces no saben cómo exteriorizar una emoción intensa, como puede ser la pérdida de un ser querido, y esa emoción se enquista, dejando secuelas y sufrimiento. 

    La gestión emocional tiene que ver con una variedad de capacidades personales que nos permiten manejar cualquier emoción intensa a lo largo del día. Estas emociones, positivas o negativas pueden interferir en el razonamiento si no las sabemos gestionar, estando directamente relacionadas con nuestra autoestima, autoconfianza, habilidades interpersonales...

    El trabajo con las emociones en las aulas está ocupando un espacio nunca visto en nuestro sistema educativo. Cada vez son más los docentes que se interesan por promover la gestión emocional en sí mismos y con su alumnado. 

    Hemos avanzado hacia definiciones de salud que incluyen el "bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades", según la OMS. La promoción de salud desde esta perspectiva bio-psico-social, afortunadamente, se está desarrollando paulatinamente desde el sistema educativo y desde las propias familias.  

    Cada vez somos más las personas que consideramos que es tan importante el conocimiento, como el saber ser, por lo que es preciso crear oportunidades para ello. Enseñar a una persona a relajarse ante un conflicto es un aprendizaje prioritario; conocer técnicas de atención plena, puede ayudar a nuestros jóvenes a focalizar y evitar su dispersión (gran mal de nuestro tiempo); tomar conciencia acerca de quiénes somos y cuáles son nuestros valores...se vuelven aprendizajes urgentes en nuestros días. 

    Si queremos una sociedad sana, tenemos que trabajar en ello. Esto supone dedicar tiempo, formarnos, abrirnos a nuevos enfoques y buscar la manera de incorporarlo a nuestras vidas como educadores de la sociedad del mañana.     


Sar Brito Padilla
Educadora Certificada en Disciplina Positiva  en el Aula (CPDCE) por la Positive Discipline Association EE.UU.
Licenciada en Pedagogía y profesora de Enseñanza Secundaria. 

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